Usted está en : Portada : Crónica Sábado 8 de septiembre de 2007

Milagrosas camas coreanas prometen curar el estrés y otros males

Los pacientes se recuestan en estos singulares catres y obtienen una sensación de relajación

CLAUDIA PIZARRO

Un cartel en la pared sugiera hablar en voz baja; de fondo se escucha música oriental y hay más de algún incienso prendido. Está todo listo para dejarse caer sobre "las camillas coreanas" de Viviann Labbé, el experto místico en la materia que atiende el local 410 en el centro comercial de los Tres Palacios.

CAMAS SANADORAS

Labbé presenta estas camillas termomasajeadoras bajo la premisa de ser una terapia alternativa de sanación.

Tiene tres modelitos de "camas coreanas" en su local y muchos clientes bastante conformes que van por dolencias de huesos, depresión, estrés, dolor de columna, inflamaciones, etcétera, y quienes, tan sólo por mil pesos los 40 minutos de sesión, quedan como nuevos al salir.

LA EXPERIENCIA

Al acostarse sobre una de estas camas la sensación es agradable y relajadora.

Un calor bajo la presión de piedras jades pasa por todo el cuerpo emanando calor y se detiene en las partes con dolencias.

Además va incluido un aparato que se acomoda en el abdomen, que reduce grasas y desinflama el colon.

FUNCIONAMIENTO

Labbé explica que la camilla coreana funciona con una especie de rodillos con piedras de jade que avanzan debajo de la superficie de la cama y se levantan masajeando el cuerpo con una temperatura que varía entre 55º y 60º. La temperatura varía de acuerdo al paciente, ya que se debe cambiar si es hipertenso.

CURACIONES

Don Florián, de 64 años, comenta que el dolor de cabeza continuo que tenía, además de problemas de lumbago, ya no existen. Fue regularme durante dos meses y ahora asiste día por medio para relajarse y sentirse como nuevo, asegura. El amo y señor de las camillas milagrosas afirma que las camas coreanas responden a una terapia alternativa sana sin mayores complejidades y que lo único que debe hacer el paciente es relajarse.

 
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