Usted está en : Portada : Policía Martes 23 de octubre de 2007

Se mataron con sobredosis de pastillas

Joven y abuelita se quitaron la vida en Quilpué

sebastián paredes

Un dramático final tuvo la vida de Miguel Rojo Rojo de 25 años, quien en la tarde del viernes recién pasado decidió acabar con su existencia consumiendo una alta dosis de pastillas, las cuales, al parecer, utilizaba para combatir un fuerte cuadro depresivo del cual era víctima.

El joven fue encontrado muerto en su habitación de la vivienda que compartía junto a sus padres, ubicada en la calle El Alba en el sector de Belloto Sur en Quilpué, a eso de las 19 horas del día viernes.

Miguel Rojo Rojo era hijo único y según trascendió, se habría intentado quitar la vida en dos oportunidades anteriores, sin conseguir su objetivo final.

Sin embargo, en esta oportunidad el joven, de tan sólo 25 años, logró su cometido y antes de terminar con su vida dejó dos cartas, en las cuales daba las razones del por qué había tomado tan drástica determinación, lo cual, aparentemente estaría relacionado con la inclinación sexual del joven.

Hasta el lugar de los hechos llegaron efectivos de la Policía de Investigaciones de Quilpué, quienes determinaron que la muerte de Miguel Rojo Rojo no hubo participación de terceros y que su deceso se debía a la intoxicación por pastillas, ya que a un costado de su cuerpo se encontraba un pastillero totalmente vacío.

Sin embargo, aún se investiga cuántas fueron las pastillas que Rojo Rojo utilizó para autoeliminarse.

150 pastillas

En el mismo sector de Belloto Sur en Quilpué y utilizando la misma técnica de la ingesta de pastillas, falleció Aida Fernández de 52 años.

La mujer, quien al parecer también sufría de una cuadro depresivo bastante agudo, fue encontrada en su habitación por una de sus hijas cuando ya era demasiado tarde para poder hacer algo por la salud de esta mujer.

Según se informó, Aida Fernández habría consumido un total de 150 pastillas para terminar con su vida.

Las dosis estaban distribuidas en 10 sobres con 15 pastillas cada uno, lo que le provocó una muerte casi inmediata luego de haber ingerido este coktail mortal.

Hasta el lugar, al igual que en el caso de Miguel Rojo, se acercaron efectivos de la Policía de Investigaciones de Quilpué, quienes constataron en el lugar que no hubo participación de terceros en la muerte de la mujer y que además del cuadro depresivo del cual se habló en un comienzo, Aida Fernández sufría de un agudo caso de esquizofrenia por lo cual debía ser constantemente controlada y vigilada por su marido y sus hijas con quienes vivía.

De esta manera fueron dos los suicidios que durante el fin de semana tuvieron involucrada la ingesta excesiva de pastillas en el sector de el Belloto Sur, en algo que se espera no se transforme en una tendencia en la zona.

 
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