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Viernes 21 de enero de 2011
Hinzpeter se emocionó al recordar su niñez en Viña

Tan duro no es. El hombre fuerte del gabinete del Presidente Sebastián Piñera, el ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter, tiene su corazoncito y ayer lo demostró al recordar su infancia en Viña del Mar, cuando tenía unos cinco años y caminaba de la mano de su abuela feliz de la vida.

De visita en la Ciudad Jardín para encabezar un operativo por la complicada manzana 666 -a cargo del escuadrón Centauro de Carabineros- recordó aquellos años, cuando pasear por la calle Valparaíso era un placer.

"Desde muy chico yo vine a Viña del Mar. Mis abuelos, Simón y Elcira, pocas cuadras más allá (habló en la esquina de Von Schroeders) tenían una tienda. Se llamaba tejidos Primor. Y yo cuando tenía 4 o 5 años caminaba de la mano de mi abuela por esta calle, y por eso que cuando la vi, de la forma en que estaba, dije que no podía ser", relató el ministro.

Y prosiguió: "esta es una calle que para mí, como para muchos chilenos representa tantas cosas importantísimas de la capital del turismo del país. Y así como la delincuencia debemos combatirla en cualquier parte en que se dé, especialmente tenemos que erradicarla de los lugares que permitan que nuestro pueblo tenga esparcimiento y la vida en familia".

Estos recuerdos, Hinzpeter los compartió luego de recorrer algunos locales de la mencionada calle. Incluso en uno compartió un vaso de jugo con unos jóvenes. Todo esto mientras una gran cantidad de efectivos de Carabineros fiscalizaba a transeúntes y locales nocturnos.

La más feliz con la visita era la alcaldesa Virginia Reginato, quien rápidamente le perdonó su lapsus al ministro, quien al llegar la llamó a viva voz Victoria.

El Escuadrón Centauro de Carabineros desde la semana pasada está haciendo visitas a la zona con el fin de resguardar el orden público. La idea de cada operativo es recuperar espacios públicos, los que en esta época del año son "tomados" por lanzas y ambulantes.