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Sábado 12 de marzo de 2011
Akira le relató al país cómo los chilenos pasaron el terremoto

Akira Uchimura Moraga se transformó ayer en una especie de enviado especial de los medios de comunicación nacionales en Japón. Desde temprano, este "patiperro" chileno-japonés ocupó el Skype para dar a conocer, no solamente con audio sino que también en video, las implicancias del terremoto que afectó ayer en la madrugada a Japón.

Y lo hizo con el relajo que le da estar presente en un programa de televisión nipón, donde participa representando a Sudamérica, continente en donde encontró a quien es hoy su esposa, una descendiente nipona de origen paraguayo. Con ella, tiene una guagüita de 11 meses de edad, su orgullo y también el de su madre Cristina Moraga Cabrera, quien ayer comentó las andanzas de su hijo en Japón.

Un chileno patiperro

"Desde la madrugada hasta ahora (hora de almuerzo) he hablado sólo una vez con él", cuenta la mujer, a quien la han llamado ya decenas de veces para contarle que su hijo ha estado prácticamente toda la mañana en televisión contando desde su oficina lo que ocurrió en Tokio, ciudad donde trabaja.

"Él estaba trabajando, y durante todas estas horas no se ha podido ir porque no hay locomoción desde la oficina a su casa, recién escribió en Facebook que sale rumbo a su hogar", cuenta la mujer desde Viña del Mar, donde vive hace 10 años.

1 MILLÓN DE AMIGOS

Respecto a este rol de comunicador que ha tenido su hijo, Cristina se lo toma con relajo. "Él tiene una personalidad tremenda, trabaja en un canal de televisión digital en Japón y tiene literalmente un millón de amigos", cuenta, agregando que el hecho de haber sido criado en un ambiente diplomático (su padre trabajó en diversas sedes diplomáticas de Japón en el mundo), hacen que en la embajada lo conozcan y pueda ayudar a ubicar a algunos chilenos con facilidad.

Akira, de todas formas, no tiene nada que ver con el periodismo. De hecho, tiene un master en Comercio Exterior, pero -como reconoce su madre- le gusta estar siempre en temas independientes.

"Él es traductor, habla japonés perfecto y así varios idiomas. A Japón llegó el 2004 tras ganarse una beca para estudiar un master. El beneficio, fue entregado por el gobierno nipón que apoya a los descendientes de japoneses (Nikkei), organización que hoy está a su cargo", consignó la orgullosa madre.

El mayor de los hijos de la viñamarina, también trabajó en una ONG que administra el popular "Barco de la Paz".

Grandes diferencias

Cristina, reconoce entre Japón y Chile diferencias tremendas en la forma en que se enfrenta este tipo de emergencias, algo que explica con una situación que le correspondió vivir la primera vez que viajó hasta Japón.

"La primera vez que estuve allá ingresé al baño y me encontré con una maleta. Fue extraño, pero ahí me explicaron que hace años estaban esperando un terremoto fuerte y ahí tenían ropa, instrumentos de primeros auxilios, y todo lo necesario para sobrevivir ante un sismo fuerte", contó la mujer.

las diferencias

Parte importante en esta historia la ha tenido la internet. En Japón, la red tiene una penetración mucho mayor que en Chile, y por lo mismo, los registros de corte en caso de sismo son bajos.

Por ello, Akira nunca perdió la conexión y pudo comunicarse con su madre Cristina mediante el Skype y el Facebook, plataformas que le han servido también para dar información de otros poblados de Japón que no fueron afectados por el tsunami, dándole tranquilidad a los familiares que gracias al grupo de Facebook "Chilenos en Japón", creado por Akira, y que registró un explosivo aumento de seguidores ayer, se mantuvieron al tanto de sus seres queridos.

"Esto de la tecnología es lo mejor", recuerda la mujer, agregando que para el terremoto de 1985 fue toda una odisea para ella tomar contacto con sus hijos. "Con mi marido estábamos en Puerto Rico de vacaciones y en Chile quedaron nuestros tres hijos con la nana y mis padres. Estuvimos mucho tiempo sin saber cómo estaban, ahora con la internet, todo ocurrió en minutos", concluyó.