 En la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Quilpué, la misma donde se desarrollaron los hechos de sangre el viernes pasado, se realizó la ceremonia fúnebre de Leonor Biott y Jennifer Araya, que fueron muertas en plena misa por el ex carabinero Gabriel Baez, yerno y esposo de las víctimas. |
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QUILPUE.- En el mismo templo, Nuestra Señora del Rosario, que fue escenario el viernes pasado del asesinato de Jennifer Marcela Araya Biott y de su madre Leonor del Transito Biott Vidal, a manos de quien era esposo y yerno de las víctimas, el ex carabinero Gabriel Paez, se realizaban esta tarde la ceremonia fúnebre del hecho de sangre que conmocionó a la población de la Ciudad del Sol, de la Quinta Región y de todo el país. Una vez concluida la misa, un largo cortejo fúnebre inicio el triste recorrido hasta el Cementerio Parque del Mar de Con , donde fueron sepultadas madre e hija de este triste suceso, que por su naturaleza, es inédita, y quedará en los registros de la historia policial de nuestro país. Esta mañana los cuerpos de Jennifer Marcela y Leonor del Tránsito, estaban siendo velados en una las capillas de la parroquia y eran acompañadas por familiares y vecinos de Colinas de Oro, donde la Familia Araya-Biott era una de las fundadoras de la cooperativa habitacional del sector oriente de esta comuna. Esta familia es bastante conocida en esta comuna, ya que el hermano e hijo de las victimas, es profesor básico y en la actualidad es el presidente comunal del partido Unión Demócrata Independiente. ASESINO EN CARCEL PLAYANCHINA Por otra parte el imputado de este hecho, el ex cabo 2º de Carabineros, que prestaba servicios en la Cuarta Comisaria de Tránsito y Radio Patrullas de Valparaíso, que fue dado de baja por la superioridad de la institución policial, se encuentra recluido en una celda de alta seguridad en el Centro de Detención Preventiva de Valparaíso, luego que el sábado así lo determinara el juez del Tribunal de Garantía, Williams Vilches, quien también dio un plazo de un año para que la Fiscalía proceda con la investigación de lo ocurrido durante la misa de las 19 horas que se desarrollaba el viernes en el principal templo de la Ciudad del Sol. Tal como lo Informaramos en nuestra edición del sábado en este diario, los motivos que desencadenaron esta tragedia, que afecta a vecinos de Colinas de Oro de esta ciudad, fue la separación, luego de dos años de matrimonio, que se estaba realizando la pareja, por lo que este hecho ha sido catalogado como un "crimen pasional". Al parecer, según testimonios de familiares que pidieron mantener la reserva de sus nombres, el ex carabinero Gabriel Paez, tenía intenciones de asesinar a toda la familia de su esposa, salvándose Carlos Araya, el esposo de Leonor Biott y una de las victimas, por encontrarse en el momento de los hechos amparado por uno de los pilares del templo, por lo que no lo vio. CONTROL DE DETENCION Durante el Control de Detención que se realizó el sábado la Fiscalía presento los primeros antecedentes de este hecho, los que fueron expuestos en la audiencia pública en la Defensoría. En tanto el defensor Juan Pablo Moreno solicitó al tribunal que se mantuviera en reserva el nombre del imputado, lo que fue rechazado por la fiscal, abogada Catalina Duque, quien luego de hacer presente los articulados pertinentes en se apoyaba su oposición al la petición del abogado defensor, señaló que el nombre el imputado ya era conocido, al haber aparecido en todos los medios informativos, tanto regionales, como nacionales. ASESINATOS DE FRENTE Luego de la entrega de los cuerpos por parte del Servicio Médico Legal de Valparaíso, lo que ocurrió ayer domingo, han surgido informaciones cercanas a la investigación, de que Jennifer, de 30 años, recibió dos balazos en la parte dorsal y un tercero en pleno rostro. En tanto que su madre, de 56 años, fue impactada por dos proyectiles, uno de los cuales le dio en plena frente. Fuentes responsables confirmaron a La Estrela que las victimas recibieron tres disparos cada una: en la cabeza, pecho y estomago. Algunos con salida de proyectil y otros quedaron alojados en los cuerpos. Se maneja la tesis de que los homicidios fueron cometidos de frente por el carabinero, y no por la espalda como se ha especulado. El juez Williams Vilches dio un plazo de 12 meses para que la fiscalía realice las investigación del caso, donde deberá contar con el apoyo de organismos especializados de la Policía de Investigaciones de Santiago y Valparaíso. |