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No hay que perder la esperanza
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Señor
Director:
"Señor Director: En todo orden de cosas el proceso de evolución está latente. El avance de la ciencia y la tecnología trae consigo, aunque lenta e imperceptiblemente, un cambio de la mentalidad social que se manifiesta con mayor énfasis en etapas generacionales de la sociedad. La función del periodismo ha contribuido fundamentalmente para que este proceso se desarrolle con mayor celeridad. Aplicando una estrategia más directa, agresiva y audaz y haciendo uso del acopio que la tecnología le proporciona, está en condiciones de difundir en vivo y en directo la noticia, como lo ha hecho, por ejemplo, recientemente, al develar casos puntuales de corrupción, vale decir, coimas, pedofilia, tráfico de armas, desaparición de jóvenes involucrados en tráfico de drogas, etc. Ultimamente el país ha sido literalmente bombardeado por noticias que han causado pena, pero también indignación. Noticias insólitas, porque los sujetos que están involucrados en hechos tan abominables no provienen precisamente del ambiente delictual común, sino que, penoso es reconocerlo, pertenecen nada menos que a una variada gama de respetables instituciones que no vale la pena mencionar. Quienes ostentan el poder público en cualesquiera de sus formas, si pretenden sobrevivir en sus actividades, deben demostrar que realmente tienen vocación de servicio, abnegación, respeto de si mismo, respeto por la ciudadanía y respeto por sus propios familiares que deben cargar la verguenza y el castigo injusto por algo que no han cometido. Si bien es cierto que se está percibiendo un manifiesto cambio en la sicología, en la mentalidad social, gracias a la educación, a la promoción cultural y al sofisticado avance de los medios de comunicación, siempre ha sido y seguirá siendo una utopía superar las fallas, los vicios y la mediocridad. Hay muchos que se han quedado en el pasado. "El zorro puede cambiar el pelaje, pero no las mañas". En todo caso, la República cuenta con un Presidente excepcional y no debemos perder la esperanza. Saluda atentamente al señor Director, Héctor Domínguez Segura" |
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Faros de Chile
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Señor
Director:
"Señor Director: El sábado 9 de noviembre, se cumplieron 165 años desde que el Supremo Gobierno, por decreto 109 de fecha 9 de noviembre de 1837, autorizara a la Armada de Chile para el establecimiento de un faro en las inmediaciones de Valparaíso. La obra fue financiada con fondos propios de la ciudad y el cobro en derecho a las naves mercantes y extranjeras que recalaban al puerto. Primitivamente, el 18 de septiembre del mismo año, se inauguró un faro en Playa Ancha, en calidad de provisorio. De esta manera nacía el Servicio de Señalización Marítima mucho antes que en otros países de mayor desarrollo. La visionaria iniciativa comenzaba así, en forma temprana la proyección de una conciencia marítima con respecto a la navegación por los mares de Chile. Años más tarde, debido al considerable aumento de naves a vela y a vapor que surcaban nuestras aguas territoriales, la Armada proyectó un plan para modernizar el alumbrado marítimo. De esta manera en 1857 se adquirieron en Europa cinco faros para los puertos de Caldera, Huasco, Valparaíso, Concepción y Ancud. A partir de 1892, bajo la dirección del ingeniero inglés George Slight, se construyeron alrededor de setenta faros, siendo sus obras más destacadas, los faros "Huafo", "Cabo Raper" y el más espectacular de todos el faro "Islote Evangelistas". Esta última iluminación señala el acceso occidental del Estrecho de Magallanes, siendo esta obra un premio al esfuerzo, sacrificio, coraje y abnegación, al mantenerse un trabajo incesante bajo un mar inclemente y tempestuoso. En la actualidad, la señalización marítima nacional depende de la Dirección General del Territorio Marítimo y cubre el extenso litoral del país con una red de más de 500 faros, incluyendo señales existentes en la Antártica, Isla de Pascua, Róbinson Crusoe, etc. Desde 1935 en adelante el personal de suboficiales de la institución se incorporó a la especialidad de faros y a partir de 1981, funcionó el primer curso para oficiales especialistas en señalización marítima. Asimismo, se fueron incorporando a estos quehaceres, ingenieros y constructores para lograr el desarrollo, modernización y eficiencia de la mayor red de faros del mundo. Manuel Chamorro Moreno Suboficial (R) Armada" |
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