Usted está en : Portada : Mundo del Agro Sábado 3 de mayo de 2008

El gran familión de los Bailey

Varias generaciones de viñamarinos han sabido, directa o indirectamente, de la existencia de esta gran familia: los Bailey.

Cuando Johnny Walter llegó a una incipiente Viña del Mar, en 1920, sólo sabía que llegaba a un mundo muy distinto de su caribeña Jamaica. Es probable que jamás haya imaginado que las semillas que sembraría serían tan fecundas.

Era un fornido y moreno mocetón, que incluso incursionó con cierto éxito en el boxeo. Dos hechos marcaron lo que sería el destino del apellido Bailey en la zona: su matrimonio con la viñamarina Lidia Martínez Castañeda y su ingreso al Casino Municipal de la Ciudad Jardín, en la primera concesión de Joaquín Escudero.

Los antiguos casineros, especialmente los viñamarinos, no olvidan su presencia, rondando por las salas de ruleta y bacarat. Imponía respeto por sola presencia y si alguien "se portaba mal", era elegantemente llamado a retirarse por el jamaicano.

PROLÍFICO

De su matrimonio con Lidia Martínez, nacieron catorce hijos. A saber: Gladys, Sofía, Walter, Harry, Maykal, Williams, Richard, Dennis, Johnny, Edwin, Doris, Freddy, Nelly y Douglas.

Éstos, con el correr del tiempo, fueron también formando familias. En la actualidad, los descendientes del patriarca Johnny Walter -que falleció el 30 de agosto de 1965- ya son más de cien.

De esta gran familia, absolutamente integrada a nuestra sociedad, han salido profesionales como médicos, profesores, sociólogos, abogados, matronas, empresarios, comerciantes y pastores evangélicos.

Maykal, el quinto hijo del matrimonio Bailey-Martínez, fue futbolista y jugó por Everton y Universidad de Chile a mediados de los años '50. En Everton jugaba como lateral derecho.

 

LLEGARON DE TODO EL MUNDO

Hace algunas semanas, esta gran familia se reunió en la parcela que Harry Bailey tiene en Villa Alemana.

Estaban los once hijos sobrevivientes y la mayoría de los nietos, bisnietos y tataranietos.

Varios llegaron desde Estados Unidos, Canadá y otras latitudes. Cada cierto tiempo la familia entera se reúne para conocer a los nuevos miembros que van surgiendo.

NEW LOOK

Como se señaló, el patriarca Bailey era un afro jamaicano, pero se casó con una chilena. Lo propio fueron haciendo los hijos que contrajeron matrimonio con chilenos o chilenas descendientes de españoles, italianos, alemanes, judíos y árabes.

Por esta razón, la lolería Bailey y los niños son casi todos blancos, como se puede apreciar en la fotografía de la alegre reunión de esta familia que ha sido un ejemplo de superación, integración y aporte para nuestro país.

 

 
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