Año 83 - Nro. 24.300 - Viernes 11 de Julio de 2003

Padre Kepa Bilbao, un hacedor de colegios y formador de niños

Los 40 años de sacerdocio del padre Kepa Bilbao, 38 de los cuales los ha ejercidio en Chile, serán celebrados este domingo con una misa en la Catedral de Valparaíso, encabezada por el obispo Gonzalo Duarte. En cada parroquia o iglesia a la que ha sido asignado, el padre Kepa deja su sello personal. Junto a la comunidad se preocupa de mejorar los edificios y sus entornos.

 

La misma ilusión que cuando se ordenó sacerdote hace 40 años, los que cumple este domingo, siente el padre Kepa Bilbao Laca al ejercer su ministerio en la Parrquia Madre de Dios, de Recreo y como capellán de los colegios que ha creado en diferentes puntos de Viña del Mar. Esta mañana la fiesta fue en el colegio Juanita Fernández de Santa Julia, el último que fundó hace dos años, donde se reunió la comunidad escolar de todos los tres establecimientos creados por él, el Rebeca Fernández y el Lucía del Solar, de Reñaca Alto, llamados así en homenaje a la madre y hermana de la santa chilena, a quien le manifiesta toda su devoción.

El domingo, el mismo día de Santa Teresa, lo celeblará el clero, con una misa a las 16 horas en la Catedral de Valparaíso, que será oficiada por el obispo, monseñor Gonzalo Duarte y a la que asisten las comunidades donde ha servido, de Quillota, Miraflores, Reñaca y San Fernando. También llegan de España su hermano Teodoro y un sacerdote carmelitano compañero del Seminario. "Uno cuando comienza parte con una gran ilusión y mucho anhelo de servir al Señor y de ayudar en su Santificación. Hoy siento el mismo deseo, aunque las fuerzas se van gastando", indicó. Nacido cerca de Bilbao, España, el 6 de marzo de 1934, el sacerdote Kepa Bilbao Laca lleva 38 años en Chile. Los ocho primeros años vistió el hábito de los Carmelitas Descalzos y luego se hizo diocesano.

DEBILES Y FUERTES

"La preparación antes era mucho más rigurosa y exigente. Uno tenía que demostrar que quería ser sacerdote para lograrlo. Ahora es más flexible, también era mucho aquello y tenía que cambiar un poco", reflexiona en torno a las crisis últimas que ha vivido la Iglesia y a las renuncias que se producen entre los jóvenes. "A nosotros nos forjaban bien el temple y ante las dificultades teníamos fuerza. Ahora están más débiles. Pero creo que ésto se da a nivel general, en todas las cosas", explicó.

Su amor por la docencia y por crear colegios se basa en que es "guaguatero" desde niño. "Somos 8 hermanos y nos juntábamos con todos los vecinos. Mi madre que tiene 97 años y vive en España, cuando entré al Seminario me preguntó que iba a hacer sin niños. Le dije que no se preocupara y luego los encontré cuando llegué a Chile y pensé que era mi camino formarlos. Me preocupa mucho la formación. Para que un país surja, tiene que haberla y si queremos cambiar el nivel y el ambiente, tiene que ser en base a ello. Por eso fundé los cuatro colegios". El primero fue el Teresa de Los Andes, en Miraflores, que empezó con 5 niños y que dejó al Obispado con 850. De ahí se decidió a formar el Rebeca Fernández y Lucía del Solar en Reñaca Alto y por último el Juanita Fernández en Bosques de Santa Julia. A ello suma su tarea de catequesis en la parroquia.

HASTA EL FINAL

El padre Kepa dijo que seguirá hasta el final trabajando y que lo único que pide es salud. "No quiero pensar, quiero morir aquí", tengo mi lugar para quedarme. El que no haya formado una familia propia está recompensado plenamente" dice. Agrega que nunca se ha sentido solo en Chile. "Tengo acá mucha familia, me pelean para invitarme. Tengo unos compadres con 6 hijos, los he casado a todos, he bautizado a 25 nietos. Tengo otra familia con 7 hijos y he casado a 6 y bautizado a más de 30 nietos. Estoy ya casando a los nietos", señaló.

Su preocupación inmediata es concretar dos obras que le quitan el sueño en Quillota, un Hogar para niños y otro para ancianos, con 26 abuelos. Su mensaje a los jóvenes de la comunidad en general es que la vida es hermosa y no la pierdan. "Merece la pena vivirla y hay valores que dan mucha alegría. Que no destruyan su vida y se entreguen a esos valores. A los que sienten vocación religiosa y están dudando de su vocación les dijo que no duden. Que den el paso, porque es maravilloso. No es facil. Nada es facil en esta vida. El matrimonio es difícil, pero es hermosos cuando uno se entrega. He tenido muchas dificultades, pero he sido feliz. Lo importante es tener un horizonte claro".

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